Las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada

sábado, 28 de noviembre de 2009

Experimentos con gaseosa




Desde donde estoy puedo observar a la gente. Pasan ante mi varias veces a lo largo de los días.
En un trabajo como el mío aprendes a leer las caras y a intuir los estados de ánimo.
Así en ocasiones ves pasar una persona con aspecto triste y le preguntas amablemente si se encuentra bien, pues le notas un no se qué en la mirada.
Esa persona te mira, te dice que está bien y de pronto rompe en llanto. Te quedas fría casi sin reacción.
No es la primera vez que me ocurre algo así, ni será la última, creo que tengo cara de padre confesor o por algún motivo hay gente que a pesar de no tener un trato excesivamente cercano se abre a mi.
Supongo que cuando alguien se encuentra en un callejón donde no se ve la salida explota y se siente mejor hablando con una total desconocida como yo.
Eterno dilema y muy común. Una mujer joven de treintaytantos, con dos críos pequeños y familia estructurada se enamora de cincuentón en su lugar de trabajo. Se enamora completamente, está deslumbrada.
Ambos están enamorados, o así el se lo hace creer.
Ambos están enamorados y dentro de la adversidad se juran amor y empiezan a hacer proyectos juntos. El, soltero vive con su madre. Ella en su casa con un matrimonio aparentemente feliz.
Deciden compartir un futuro, pero el le pide a ella que tome un piso de alquiler y que durante dos o tres meses se traslade ahí sola con sus don niños, para que se vayan aclimatando al cambio. Ella está casi a punto de hacerlo, pero el destino hace que tenga una conversación conmigo aunque le vine a decir lo mismo que le aconsejaba su hermana.
En mi buena voluntad le aconsejé que si lo quiere se vaya con el, pero si se va de su casa, que sea para estar juntos viviendo desde el primer momento. Dar el salto los dos juntos y de la mano, nunca sola, menos arrastrando dos niños pequeñitos. Cuando se toma una decisión tan importante hay que sentir todo el apoyo posible, mas el de la pareja por quien te juegas todo tu presente.
Así que ella lo pensó y decidió decirle a el que se fueran los dos juntos, y sorpresa el dice que lo está presionando.Increíble. Un soltero cuarentón libre de cargas, que vive con su madre y que le pide a una mujer que deje su casa, se lance con sus dos niños en solitario. No creo que el sufriera por la aclimatación de los niños, me parece mas bien que quería experimentar con gaseosa a ver que tal iba pero la responsabilidad cercana lo asustó.
Ante esta petición, él que le juraba amor incondicional, se olvidó de sus promesas rápidamente, se puso digno y abandonó el barco, por suerte ella no llegó a dar el paso.
Ella anda por el trabajo con el corazón roto y en manos de una psicóloga, redescubriendo su yo interno.
El ni se, trabaja en otro edificio y es aspirante a un ascenso que le procurará mucho poder. 

Ella no ha querido volver a hablar con el a pesar de que el se lo pidió repetidas veces pero tarde  y es que esperó demasiados días. El tema no era un juego de adolescentes.
Piensa que hubiera ocurrido, si llega a marcharse y al cabo de dos meses se raja de todo, ya que lo hizo en un principio. Mejor así.
Hay hombres que juegan, que no son maduros, que viven en casa de su madre hasta la ancianidad y eso les pesa, son cobardes.
El no merecía la pena, fue incapaz de estar en lo requerido, de tomar su mano y protegerla, darle confianza.
Nunca sabremos que hubiera pasado, pero ya quedó la cosa bastante clara y dentro de lo malo y de que ella sigue con el corazón maltrecho podría haber sido peor.
Solo una madre sabe el estrés que provoca el trastornar la vida de su prole, los problemas que eso acarrea, los sentimientos, porque los hay para con la gente que deja atrás. Ella valiente se arriesgaba, pero el no, cuando en algo así hay que estar a una, juntos.
Ella está en un estado lamentable, pero pudo ser peor.

6 comentarios:

  1. Sí que pudo ser peor, y lo malo es que tu historia no es tan infrecuente.

    Lo de "estoy bien" y echarte a llorar de pronto, sin consuelo, es cuando ya estás tan desbordada que no puedes más. En ocasiones es más fácil venirte abajo delante de un extraño.

    Abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Así es Chesana, es una historia muy frecuente por desgracia. Han pasado ya algunos meses de esta historia que es real. La chica en cuestión reencaminó su vida.
    Todo esto le pasó porque su matrimonio hacía ya mucho que no iba bien y se cruzó en su vida alguien que la deslumbró pero que cuando llegó el momento de la verdad no tenía lo que hay que tener.
    Ella finalmente se separó y se fue a vivir solita con sus hijos a un piso y hoy ve la vida de distinto modo. Ha iniciado una nueva vida y está bien. Su psicóloga le ayudó mucho, le ayudó a encontrarse a si misma.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Es muy cierto que hay que tener un apoyo. Ene sos momentos se necesita una mano más que nunca...

    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Lo importante de toda esta historia es que a veces las cosas no son lo que parecen, pero que casi todo se puede superar en esta vida, somos mas fuertes de lo que parecemos y ella es muy joven. Ella está bien ahora.

    ResponderEliminar
  5. Silvia Moreno- Plumamordazdom. ene. 03, 05:04:00 p. m. CET

    Impresionante. Fuiste el ángel de la guarda de esa chica.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. No que va, yo solo la escuché. Creo que a día de hoy puedo decir que tiene el tema superado.
    Un beso Plumita.

    ResponderEliminar