Las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Zapatero y Rajoy al CARAJO (Tomado de la red)

El Carajo, es una región Colombiana del Valle del Cauca, el lugar idóneo para que nuestros políticos nos dejen vivir unas Navidades en paz. ¿Qué os parece?

Los líderes políticos ya tienen reservados sus billetes en el vuelo AV9227 (Madrid - Cali) con salida 23 de diciembre y vuelta 2 de enero. Durante su estancia en Colombia podrían disfrutar de la Noche Buena en Cartago, degustaciones de gastronomía típica en Cerrito, visita a la ciudad de Palmira... y una Noche Vieja de Reggeaton en el Club Discoteca Chango en Cali, donde nació este ya popular baile.

Pese a lo sonoro, se trata de una acción solidaria, ideada por la agencia de comunicación GARCIA, que persigue el bien de todos los ciudadanos. Y lo hace pagando a nuestros líderes políticos unas merecidas vacaciones lejos de su rutina diaria para que consigan relajarse, centrar sus ideas y afrontar el 2010 con el mayor optimismo posible por el bien social y no personal.

GARCIA ha habilitado un site (http://www.zapateroyrajoyaelcarajo.com) donde todo aquel que quiera podrá mandarles a El Carajo personalmente aportando una pequeña cantidad para contribuir a la compra de los pasajes. Ambos líderes ya han sido informados de esta acción ciudadana por medio de carta certificada a La Moncloa y la calle Génova respectivamente. El dinero recogido en el site iría destinado a la ONG colombianaNiños de Papel cuya finalidad es la defensa y garantía de los derechos de los niños colombianos que se encuentran en la calle por culpa de la pobreza, la violencia, las drogas o las guerrillas.


Entrar en este enlace: http://zapateroyrajoyaelcarajo.com/

martes, 15 de diciembre de 2009

Mi nombre es Nieves



Mi nombre es Nieves. Nací en Chinandega Nicaragua, en el seno de una familia humilde de ocho hermanos.
La pobreza reinaba en mi casa y la presencia de un padre alcoholico hacía de los malos tratos el pan nuestro de cada día.
Cuando tenía catorce años murió mi madre de parto, de pena y de miseria y el mundo se tornó más gris para mi y mi familia si cabía oscurecerse más.
Llegó un punto que no pude sufrir mas las palizas de mi borracho padre, los lloros de mis hermanos menores y decidí huir de casa con tan solo catorce años. Nadie me echó en falta, allí si se va un hijo es mejor, una boca menos que mantener
Durante un tiempo me acogían los vecinos en sus casas que eran tan miserables como la mía, pero es lo que tienen las poblaciones deprimidas que la gente humilde se ayuda con lo poco que tiene. Intentaba ganar un poco de dinero haciendo trabajos aquí y allá pero mi vida seguía siendo un verdadero desastre y no puedes vivir de la caridad de los vecinos eternamente.
Un hombre viudo de treinta y nueve años me pretendía desde hacía tiempo y yo con mis inocentes catorce ni imaginaba para qué me quería. Así que acepté trabajar en su casa en tareas domésticas, pero esas tareas incluían otras que nada tenían que ver, así que con quince años parí mi primer hijo.
Sufrí mucho bajo el dominio de ese hombre que abusaba de mi. Sentía impotencia de quien es todavía una niña y se encuentra sin salida, sin saber de nada a penas y cambié por pan y un techo mi inexistente infancia. A la edad de diecisiete años ya tenía dos hijos de ese hombre que al tiempo nos dejó en la calle a mi y a mis dos hijos sin ningún miramiento, encontró a otra niña para entretenerse y nosotros éramos un estorbo. En aquella época y en mi país las cosas eran así. Tomamos un autobús hasta Managua porque el aire de Chinandega era irespirable para mi. Cada paso que daba era un nuevo error y no había nada que me retuviera allí.
Con diecisiete años empecé a trabajar en la limpieza y en cuantos empleos me salían para poder tirar para adelante, pero también me propuse salir de esa triste vida de esclavitud en la que me veía inmersa sin ninguna perspectiva.
Me puse a estudiar de noche y saqué adelante mis estudios, todo lo que no hice de pequeña mas dos años de magisterio, aunque yo deseaba en verdad ser enfermera pero no pudo ser, y lo de profesora era mas sencillo.
La llegada de los sandinistas me allanó el camino ya que estudié sin que me costara ni un solo córdoba, de otro modo todo hubiera sido imposible. Mi vida empezó a cambiar, me sentía útil y orgullosa de mi misma, de mi trabajo.
Trabajé en el medio rural como profesora itinerante y con el tiempo y el trato con los niños que sufrían tanto como yo sufrí, descubrí que el magisterio era mi vocación. Desde mi experiencia pude ayudar a muchos niños, ampararles y animarles, a darles la esperanza de que con trabajo y empeño todo se podía superar. Mi trabajo me llenaba, me daba vida.
Pase por tiempos difíciles de disturbios y luchas, muchos murieron, vivíamos siempre presos del terror, la muerte y el sufrimiento no nos es ajena a los nicaragüenses.
Muchos años pasé de profesora por las aldeas, presentándome a oposiciones para hacerme con un puesto fijo, pero en Nicaragua querían profesores más jóvenes que yo y jamás conseguí una plaza. En ese tiempo que dediqué a la enseñanza fui pareja de un guerrillero con el que tuve cuatro hijos mas, allí ni se hablaba de anticonceptivos. Al tiempo la relación acabó y así me vi sola de nuevo con seis hijos, aunque algunos ya crecidos y trabajando.
Algunos amigos míos que habían emigrado a España volvían en sus vacaciones contando las excelencias de vivir en Europa. Todo lo que contaban era lindo. Era como que la vida en España se mostraba gentil con ellos. Tenían derechos y prestaciones que en Nicaragua en mil años se podían conseguir. En España uno podía ir a un hospital sin que le dejaran morir en la puerta, los niños iban a la escuela obligatoriamente y se podía salir adelante trabajando con dignidad.
Harta de tanta la lucha estéril por hacerme un lugar en mi país, un día tomé la decisión de agarrar de nuevo mis maletas como ya hice anteriormente en mi vida y venir a vivir a Barcelona a compartir piso con una amiga que ya estaba aquí. Rumbo a la tierra prometida soñaba con ubicarme y poder ayudar a mi familia desde el otro lado del charco.
Llena de ilusiones llegué a España y pronto me di cuenta de que las cosas no eran tan felices como me prometían, pero así y todo vivir en Barcelona era infinítamente mejor que vivir en Nicaragua, aunque uno nunca pierde de vista sus raíces y no consigue desterrar la nostalgia de su corazón.
Nada fue fácil, nada me fue regalado. El carácter de los catalanes aunque correcto se mostraba bastante receloso con los que llegábamos de fuera, pero pronto descubrí que hay pueblos que necesitan su tiempo para dar confianza y una vez estableces contacto son afables y buenas gentes.
Trabajé cuidando niños, ancianos y lo cierto es que conseguí el cariño y reconocimiento de quienes me empleaban, pero por desgracia todos esos trabajos eran en negro, el trabajo doméstico en raras ocasiones funciona por vía legal. No cotizaba ni figuraba en ningún lado. No conseguía emplearme en nada que me facilitara un contrato de trabajo para poder legalizar mi situación.
Pasé cinco largos años en España temiendo ser repatriada, casi escondida, temiendo visitar al médico cuando me resfriaba, compartiendo vivienda con otras amigas.
Por fin llegó el momento esperado, mi oportunidad. Me contrataron para cuidar a una señora mayor y esta vez por fin conseguí un contrato y además la ayuda de esa familia que me gestionó todos los trámites para poder vivir en España con pleno derecho.
Tras muchas penurias vivo dignamente de mi trabajo en la tierra que me ha acogido Catalunya.
Mi familia al completo sigue viviendo en Chinandega, pero por lo menos intentaré que venga aquí mi hija pequeña que tiene ya 18 años porque quiero que tenga una vida mejor, que sea una mujer independiente y libre como lo son las españolas.
Hoy soy una mujer autosuficiente, con seis hijos, cuatro nietos con un corazón herido que se quedó atrapado en las playas de Chinandega , pero siento que en Barcelona he comenzado una nueva vida llena de oportunidades y de paz.
En España hay un refrán que dice que "uno es de donde pace no de donde nace". Yo lo siento así pero me faltan mis hijos a mi lado. Mis hijos y mis nietos son cuanto preciso para tener una vida plena.


Nubecitas blandas


Nubes grises de barriguita rosa
decidme, ¿de donde venís?
Decidme si visteis a mi amado
Si traéis su aliento dentro de vuestro regazo
Que el viento sople veloz y raudo
y que volando os lleve presto a su lado
Entregadle mis besos dulces
y mis cálidos abrazos.
Contadle cuanto le extraño
Ni el sol ni el frío os detenga
y pedirle que vuelva pronto a mi lado
Nubecitas blandas que vais volando.


lunes, 14 de diciembre de 2009

Ni hambre, ni frío, ni miedo ni sueño



Cuando despierto, a veces tardo en situarme dentro del decorado. Es lo que ocurre cuando se vive a caballo entre dos lugares lejanos entre sí.
Entreabro los ojos, veo un techo de madera y me pregunto: Osane ¿qué haces durmiendo en una sauna?.
No es una sauna, es que aquí los techos son de madera, las paredes y el suelo también, ubícate Osane.
Pienso: bienvenida al Polo Norte y no puedo reprimir una sonrisa y un biennn!!!
Oigo ruido de cacharros en la cocina, el olor del café, un canturreo leve y se que estoy en casa. Seguro que alguien anda preparando el desayuno.
Me levanto olvidando el cambio brusco de temperatura, descalza me asomo a la ventana y observo que la nieve sigue ahí. Sigue nevando y hay mas de un palmo de grosor ya ¡Mon Dieu!.
Dentro de casa no se nota el frío pero fuera mama míaaaaaa!
Me pongo la bata y con los pelos alborotados a modo niña del exorcista me dirijo al baño y el espejo sale corriendo, yo también huyo del susto y entonces me tropiezo contigo.
Milagrosamente no te mueres del shoc y tus buenos días se materializan en un abrazo. Como me gusta y cuanto te he echado de menos. Me miras y asoma esa sonrisa tuya que me parte en tres. Siento ganas de reír y de llorar al mismo tiempo y es que soy así de tonta, cuando soy feliz me caen lágrimas. Creo que voy a pegarme a ti hasta el día del juicio final mi amor.
Estamos aquí en casa y estamos juntos. Hay mucho tiempo que recuperar y la nieve es nuestra cómplice, se amontona incontrolada y no hay quien salga sin raquetas, total no tenemos donde ir. Afuera solo se encuentran los árboles y los riachuelos.
Solo se escucha el silencio salvo el ruidito de la ardilla que vive dentro de nuestro tejado y la leña que cruje en la chimenea. El verde de los árboles empieza a desaparecer casi por completo.
No ceses de echar leña al fuego, atiza bien que el calor no falte.
Dame tu mano, ven y abrázame bien fuerte. Déjame besar tus labios y después contémonos todas nuestras historias, esas que nos gusta recordar.
No hay como un edredón de plumas de ganso para volar sin alas en brazos del ser amado. Mientras las flores de la colcha nos cubren como si la primavera cabalgara sobre nosotros.
Aprieto fuerte los ojos reteniendo este momento para el largo álbum de mi memoria.
Creo que el café se habrá enfriado. No hemos desayunado pero da igual.

"Si me acompañas no tengo ni hambre, ni frío, ni miedo, ni sueño".


domingo, 13 de diciembre de 2009

Consultas sobre la independencia de Catalunya

http://www.referendumindependencia.cat/

Bajo la lluvia




Hoy me despertaron los truenos.

A ti no te despiertan estas cosas,

estas acostumbrado a vivir bajo la tormenta

y el ruido que retumba en las montañas

ni te desvela, ni te sorprende.

Te amo tanto cuando te contemplo dormido

me recreo en mirarte, me aprieto contra ti

y estrecho mas tu abrazo que me rodea

y que nos arropó en la noche.

La lluvia golpea los cristales

en un vano intento de entrar en casa,

curiosa por saber de nuestros amores

y compartir nuestra paz, nuestro abandono.

Iría a contemplar la tormenta sobre el prado

pero por nada quiero desasirme de tus brazos

de respirarte y de amarte en cada mirada,

no cambio el calor de tu cuerpo

por el frío que emana el bosque en la madrugada.

Se que ahora el paisaje desde la ventana

es lindo, con sus vivos colores y contrastes

pero incomparable a lo que siento

cuando te observo dormido.

Acaricio tu cabello y tu espalda

y sigues ausente, apaciguado,

te mimo, te quiero y tu

sigues ajeno a cuanto amor te doy

y el deseo que que me inspiras.

Retumban los truenos

y por fin abres tus ojos verdes

ya no preciso ir a la ventana a ver el bosque

Cuando te conocí

me perdí en el bosque de tu mirada.

Vuelvo a acurrucarme en tu cuerpo

y un beso nos tiene en dulce cautiverio.

Y un vendaval entró por la ventana....




sábado, 12 de diciembre de 2009

No quiero diamantes de carbón




A quien le pueda interesar
No quiero diamantes de carbón
No me adapto a normas de nadie
nunca a las impuestas
si me adapto a lo que yo quiera
por afecto y por la paz
Puedes meterte tus normas
por donde la espalda
pierde su casto nombre.
Soy como soy
así de imperfecta
de impulsiva, renegona
pero eso si soy franca
no preciso de disfraces
no doy la vuelta a nada
pero si le doy
muchas vueltas a todo
Así tal cual, soy como fui siempre
si me encajaron un gol
nunca fue por desprevención
sino por exceso de fe
en la condición humana
A mi nada me es ajeno ya
Todas las posibilidades
se hacen presentes en mi.
Pero me sigue gustando
observar la lealtad de las gentes
eso es lo único que vale
la integridad de la persona
lo demás va y viene
Las personas de una pieza
son lo único que cuenta.
Me valen los amigos desinteresados
y los afectos sin normas
espontáneos,reciennacidos,
vírgenes,limpios y sin exigencias
de ningún tipo.
Ya he vivido en jaula de oro
y me llego el tiempo de volar
Que nadie intente encerrarme
en el chantaje de normas
que nunca voy a aceptar.
No estoy en venta
quien me quiera
que me tome como soy
ni por un momento aspiren
a cambiarme,o someterme
no soy camaleon, tampoco cordero.
Por eso te digo que yo
no quiero diamantes de carbon
Me basta con las 4 gotitas de agua
que salvé de una vida de lluvias.
Esas gotitas que son transparentes
sinceras, claras,
tal vez insignificantes
pero que están siempre
refrescando las situaciones tensas
cuando se les necesita,
aligerando las penas
dando esperanzas positivas,
quienes están en constante conexión
y no huyen de lo incomodo.
Quienes tienen el valor
de decirte en que fallas
y no temen ninguna reaccion
porque donde hay amor y sinceridad
nada hay que temer.
Me gustan las respuestas con el corazón
las que no se meditan,
las queno se calibran,
las que se sienten y se asumen.
Lo que nace en el alma
no se piensa, no se programa
solo se deja fluir,
inalterable por situaciones terrenas.
Yo te digo...
el agua no pasa dos veces
por el mismo cauce del río
No acepto normas de nadie
ya las acepté antes, no funciona
Esta muñeca
no quiere mas diamantes de carbón


Como el perro del hortelano



Tu partida solo dejo tinieblas
las rosas de la esperanza
quedaron marchitas,
negras por tu éxodo.
Ya no cabían milagros,
fuimos descubiertos
justo en el instante en el que
empezábamos a recordar
porqué nos queremos tanto
Y me dispuse a construir una pared,
una pared que me alejara de ti,
de tus recuerdos, de tantos momentos,
canciones, susurros, vibras...besos
Una pared frágil pero alta,
ya no había nada que esconder
nada que proteger,
todo lo vivido quedó expuesto
Alta para evitar la tentación
de mirar para verte,
protegerme de mi misma,
de querer burlar mi propio bloqueo,
evitar seguir amándote
como te amé siempre,
en otras vidas, en esta,
en las siguientes...
Y me senté a esperar,
como hago siempre,
tranquila, paciente, de piedra,
aparentemente alegre
mientras mis lágrimas
se suicidaban bajo mis gafas de sol,
huyendo de las miradas curiosas.
Alergia primaveral?
me entró una mota en el ojo?,
mentiras piadosas
para un amor destrozado
una agonía por abandono,
autoexilio programado.
Mi pared es frágil, accesible
también lo es mi corazón.
Volviste a abrir una brecha
en esa pared fría y alta,
no abras mas grietas en mi interior.
El hueco de la pared
que te abre el paso a mi alma
sigue abierto,
piensa piensa piensa
si te quedas ámame como yo quiero
y si te vas que te bendigan,
pero vete, vete, vete de verdad.


Llámame por mi nombre



Capturada en el país de tus sueños
en las páginas de tu libro de poemas
arrancas mi corazón del pecho
en cada verso, en cada suspiro, en cada mirada.
Tu ausencia me asesina, me hace mal
me roba el aire, el pensamiento
Se me hunde el alma cuando no estás
y parece que no lo entiendes.
Y así día a día siento evaporar mi razón
cada vez que nos encontramos
en ese espacio solo nuestro
donde el tiempo se detiene y
la pasión anida y se prodiga en besos
¿Dices que escribes mi nombre
en el libro de tu vida?
No es preciso,
mi amor no tiene nombre
Dime que nombre le diste
a lo que no se mide, porque es infinito
No tiene peso, porque es etéreo, vuela,
ni se enfría porque arde en el deseo.
Recuérdame mi nombre
porque ya perdí memoria de quien soy
de quien fui, e incierto es mi futuro
y hace tiempo que mi mente
vive a tu lado, pegada a tu recuerdo.
Sedienta de tu presencia
en harapos sin tus versos
temerosa del destino
solo tranquila en tus besos
buscando un espacio en tu corazón
y un hueco en tu escaso tiempo.
Un solo minuto en tu día
Es tiempo eterno en mi tiempo.
Ya todo me quitaste,
el hoy, mi memoria, mis convicciones.
Llámame por mi nombre
y dime en que lugar estoy.


viernes, 11 de diciembre de 2009

Sentirse en la gloria




Siento tu calor. Aun cuando me lo envías desde lejos.
De forma cuasi invisible siento mi sangre sonrojar mi piel y dejar de pensarte es una tarea imposible para mi.
Igual que en las casas del norte, donde los túneles subterraneos emanaban un calor invisible, limpio, sin humos a las paredes por la combustión de la paja, así noto tu calor a pesar de tu ausencia. Noto que me arropas y tus ojos clavados en los míos tienen el poder de despertarme, de abrir todos mis sentidos y mi piel se funde en el calor de los recuerdos.
Tu eres la gloria que da calor a mi vida. Falta poco para que alimentemos juntos el fuego y que el frío de las nieves del invierno quede olvidada tras los muros.
Sigue azuzando el fuego del hogar, pon en marcha la glorieta que llego a ti sin demora.
Ya casi puedo sentir el calor de la gloria.